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Si notas que tu abdomen cambia conforme avanza el día, sin importar qué tan bien comas o cuánto te muevas, no estás sola. Con el paso de las horas, la zona abdominal puede retener presión que el cuerpo no logra liberar por sí solo.
Por eso creamos el aceite Aven.
Su fórmula combina aceite de ricino puro, prensado en frío, con una faja de compresión que ayuda a que esa presión se libere durante la noche, mientras tu cuerpo descansa. Se aplica directamente sobre el abdomen y se sostiene con la faja, para que actúe de forma localizada mientras duermes.
El aceite de ricino se usa desde hace más de 4,000 años por su ácido ricinoleico, uno de los pocos compuestos naturales capaces de penetrar la piel a profundidad.
Pero no todo el aceite de ricino es igual.
La mayoría se extrae con calor y hexano, un solvente que reduce su concentración. El que encuentras por unos pesos está pensado para cabello y piel, no para penetrar tejido.
El nuestro se extrae en frío, sin hexano, formulado para absorción transdérmica real. Con compresión y calor corporal, llega con toda su concentración a la zona que rodea tu abdomen.
La faja mantiene ese contacto durante 6 a 8 horas mientras duermes, cuando tu cuerpo está en posición de liberar esa presión acumulada.
Comparamos AVEN con las alternativas más habituales para que puedas ver qué cambia cuando eliges un sistema pensado para acompañarte durante la noche.
Recomendamos usarlo cada noche, antes de dormir. Es el momento en que tu cuerpo está en posición de liberar la presión acumulada durante el día.
Hay dos partes que fallan en casa.
La primera es la calidad: la mayoría del aceite de ricino que se consigue suelto se extrae con calor y procesa con hexano, lo que reduce su concentración. El nuestro se extrae en frío, sin hexano, para conservarla completa.
La segunda es la compresión. Sin ella, el aceite se absorbe solo en la superficie de la piel y no se mantiene en su lugar toda la noche. Una toalla se desliza, no sostiene la presión, y termina manchando las sábanas.
La mayoría que lo intenta así lo deja a los pocos días, no porque el aceite no funcione, sino porque el montaje casero falla en alguna de las dos partes.
Porque el problema no es de nutrientes, es de presión. Esa zona no responde a lo que comes o dejas de comer, responde a que reciba la presión adecuada en el momento en que tu cuerpo está en posición de liberarla, que es por la noche.
Cualquier suplemento que tomas pasa primero por el estómago y el sistema digestivo, y llega distribuido por todo el cuerpo, no concentrado en la zona que lo necesita. Por eso puedes probar pastillas, tés o cápsulas durante meses sin notar diferencia: no es que no funcionen, es que están resolviendo un problema que no es el tuyo.
El aceite aplicado directamente sobre la piel, sostenido con presión constante durante la noche, actúa exactamente donde se acumula la hinchazón. Es una vía distinta, no una versión más fuerte de lo mismo que ya probaste.
Aplica una capa fina de aceite de ricino sobre tu abdomen (2-3 cucharaditas es suficiente).
Coloca la faja sobre la zona y ajústala cómodamente con los lazos, sin apretar de más. No hace falta empapar la faja, solo mantener el contacto.
Aceite de ricino orgánico puro, prensado en frío y sin hexano, junto con una faja de compresión reutilizable.
La mayoría del aceite de ricino del mercado se procesa con calor y solventes que reducen su concentración de ácido ricinoleico. El nuestro conserva su concentración completa, formulado para absorción a través de la piel.
La mayoría nota algo en las primeras 1-2 semanas, normalmente menos hinchazón y el abdomen menos tenso al despertar. El sueño suele mejorar hacia la semana 3.
Como con cualquier producto de cuidado corporal, la experiencia varía de una persona a otra, por eso recomendamos usarlo de forma constante durante al menos 30-60 días.
En general no debería haber ningún problema, ya que es un aceite 100% natural y sin químicos agresivos.
Aun así, cada piel es distinta, así que si la tuya es especialmente sensible o reactiva, te recomendamos hacer antes una pequeña prueba en una zona pequeña y esperar unas horas para ver cómo reacciona.
El aceite de ricino se aplica externamente y es de uso tópico, no invasivo. Sin embargo, si estás embarazada, en lactancia, o tienes alguna condición médica diagnosticada, consulta a tu médico antes de usarlo, el aceite de ricino aplicado sobre el abdomen no se recomienda durante el embarazo.
La faja está diseñada para mantener el aceite en su lugar. Se ajusta con velcro para que quede firme toda la noche, sin aflojarse aunque te muevas mientras duermes. Tus sábanas se mantienen limpias.
No, Aven Labs solo está disponible en nuestra web oficial.
Lo hacemos así para garantizar que cada bote que recibes conserva la fórmula original y nuestros estándares de calidad, sin intermediarios ni riesgo de falsificaciones.
Si lo ves en otro sitio, no podemos garantizar que sea de la misma calidad.